Buenos Aires entera se transforma durante
nueve días y nueve noches. Llegan a la capital argentina
los mejores bailarines del planeta, y se cruzan con los porteños,
obligados a ratificar sobre la pista la leyenda de su linaje
tanguero. Todo aquel que baile tango, en cualquier rincón
del planeta, sabe que en Buenos Aires, durante nueve días
y nueve noches, tiene una cita de honor.